Lucha de Zamora está viva en el digno pueblo de Venezuela

Hace 200 años, nace en Cúa, Miranda, Ezequiel Zamora, el 1° de febrero de 1817, año en el que Bolívar decreta la inclusión de la octava estrella en el pabellón nacional, tras la liberación de Guayana.

PORTADA ZAMORA 2017

El General del Pueblo Soberano impulsa un importante movimiento militar insurgente contra la oligarquía antibolivariana, mezquina y traidora, que una vez obtenida la Independencia política, despoja a los soldados libertadores de las tierras que Bolívar les otorga.

Al ejército zamorano se alistan los campesinos ultrajados por los terratenientes. Zamora representa la antítesis de la política opresiva y entreguista de Páez, el rescate de la patria y la defensa de los desposeídos.

Encarna el general una luz de esperanza patriótica para el pueblo, hastiado de los godos, conservadores o liberales, todos son enemigos del pueblo.

José León Tapia, en Por aquí pasó Zamora, refiere que el general propone un país en el que “no haya pobres ni ricos, ni esclavos ni dueños, ni poderosos ni desdeñados, sino hermanos que, sin descender la frente, se traten bis a bis, de quien a quien”, y acabar con el régimen de desigualdad y miseria, impuesto por la oligarquía.

Evidentemente, Zamora es odiado, maltratado, perseguido por la oligarquía que, finalmente, logra asesinarlo gracias a una traición, deplorable recurso que la burguesía apátrida y lacaya ha utilizado en diversos momentos para interrumpir los procesos emancipadores y progresistas en Venezuela.

El Comandante Chávez, al recordar el asesinato de Zamora, explicó “murió la esencia de la revolución, a pesar de que continuó la guerra por varios años (…) perdieron luego el norte y terminaron dejando de lado al pueblo por diversas circunstancias”. (Discurso ¿Por qué Zamora?).

Las luchas populares y reivindicativas siempre fueron mancilladas por los traidores de la patria, que cobraron la vida de miles de héroes y mártires, condenados por su lealtad al pueblo.

El 1° de febrero de 2001, el Comandante Chávez llamó a “revisitar la casa del General del Pueblo Soberano”, y esta casa, como lo explican nuestros historiadores, es “la otra historia, la historia insurgente que estaba por contarse” (Memorias de Venezuela, N°44).

Y es que la consigna zamorana “Tierra y hombres libres”, “antes de la llegada de los españoles, la tierra era común, como lo es el aire, el agua y el sol”, logra expresar la lucha de los pueblos de Nuestra América, y este grito está tan vivo e impresionantemente vigente, que aún hoy, los campesinos, obreros, indígenas levantan su voz contra la rancia oligarquía expoliadora.

El Comandante Chávez insistió permanentemente en recuperar y apropiarse del legado de Zamora como una tarea de primera importancia, tanto, que lo incluye en El Árbol de las Tres Raíces del proceso bolivariano, la Raíz Zamorana, “la era del gobierno propio de este pueblo. ¿De qué depende? De sí mismo, en la dirección y manejo de sus propios intereses”.

La lucha de Zamora está viva en el digno pueblo de Venezuela y de Nuestra América que, con la conciencia clara y empoderado, ha dado un paso firme de cara a su destino, “y veréis abierta la nueva era de la federación colombiana, que fueron los últimos votos de nuestro Libertador”.

Prensa Mippci/ Iris Iglesias