ALBA-TCP rechaza injerencismo estadounidense en Venezuela y aboga por un diálogo constructivo para facilitar la estabilidad política

FOTO: Marcelo García

Casa Amarilla, Caracas. Este martes se celebra en Caracas, la VI Reunión Extraordinaria del Consejo Político de la Alianza Bolivariana de Nuestra América- Tratado de Comercio de los Pueblos (Alba-TCP) que sesionó en la Casa Amarilla “Antonio José de Sucre”, en Caracas y de la vigorosa reunión derivó en conclusiones donde plantan cara ante el intervencionismo estadounidense y abogan por el respeto a la soberanía e independencia en la región, en relación a Venezuela condenan la violencia y llaman al diálogo constructivo.

Correspondió a David Choquehuanca, Secretario General del Alba-TCP la lectura de la siguiente declaración:

Caracas, 8 de agosto de 2017

VI Reunión del Consejo Político de la Alianza Bolivariana de los Pueblos-Tratado de Comercio de los Pueblos (Alba-TCP)

Los ministros y ministras de Relaciones Exteriores de los países miembros del Alba-TCP en ocasión de la sexta reunión extraordinaria del Consejo Político del Alba-TCP reconocemos y felicitamos al pueblo venezolano por la jornada democrática del pasado 30 de julio de 2017, conscientes de que celebrar esos comicios, y votar en ellos, fue un auténtico acto soberano y que sólo compete a los venezolanos superar sus dificultades sin intromisión, amenazas o condiciones injerencistas.

Reiteramos que las sanciones económicas de carácter unilateral impuestas contra el pueblo venezolano constituyen una clara violación del derecho internacional y de los derechos humanos, y una inaceptable aplicación intervencionista que tiene como único objetivo afectar de manera directa al pueblo y Gobierno Bolivariano de Venezuela para conseguir con ello un cambio de régimen, teniendo en cuenta los constantes esfuerzos directos e indirectos de atentar contra la paz y soberanía del pueblo y gobierno de Venezuela, la campaña de desprestigio mediático internacional y las acciones unilaterales violatorias del derecho internacional que afectan hoy la economía venezolana.

Destacando que los enemigos históricos de la integración latinoamericana y caribeña han lanzado una guerra no convencional contra los gobiernos y pueblos que más la han defendiendo con el único objetivo es destruir los avances alcanzados en la región, dividirnos e imponer nuevamente el modelo económico neoliberal para así poder dominar y controlar nuestras riquezas y someternos al control de los intereses transnacionales, recordando la declaración de la XIV cumbre de jefes de gobierno de Alba- TCP del pasado 5 de marzo en Caracas, Venezuela, en la que se afirmó que la defensa de Venezuela y su Revolución no es problema exclusivo de los venezolanos, es causa que convoca a todos los que luchamos por la verdadera independencia en América Latina y el Caribe.

En Venezuela se libra hoy la Batalla de Ayacucho del siglo XXI. Rechazamos las sanciones arbitrarias e ilegales impuestas por el gobierno de Estados contra ciudadanos venezolanos, incluido el presidente constitucional, Nicolás Maduro Moros.

Los países del Alba-TCP advertimos que se comenten una vez más los mismos errores que los condujeron al fracaso en el pasado.

Reiteramos que las sanciones económicas, de carácter unilateral impuestas contra el pueblo venezolano, constituyen una clara violación del derecho internacional, de los derechos humanos y una inaceptable aplicación intervencionista de las leyes estadounidenses que tiene como único objetivo afectar de manera directa al pueblo y Gobierno Bolivariano de Venezuela para conseguir con ello un cambio de régimen.

Declaramos que estas acciones contra Venezuela no conducirán a ninguna solución que favorezca al pueblo y sólo tiene como objetivo generar más inestabilidad al alentar a los sectores más violentos de la oposición venezolana, los países y las organizaciones internacionales que propician la violencia y el caos serán responsables de su consecuencias.

Exigimos la firme e inmediata condena internacional de la violencia que ha costado lamentables muertes y numerosas pérdidas al pueblo venezolano.

Llamamos al establecimiento de un diálogo constructivo y respetuoso con vista a avanzar en la estabilidad económica y política de Venezuela.

Resaltamos el vigor con el que los pueblos latinoamericanos y caribeños defienden los ideales de justicia social y la dignidad del ser humano.

Ratificamos nuestro apoyo a la iniciativa emanada de la 38º reunión ordinaria de jefes de Estado y de Gobierno de Caricom del pasado 6 de junio de 2017 donde ofrecen acompañar un proceso de diálogo entre el Gobierno y la oposición en Venezuela a fin de reactivar y dar reimpulso definitivo a dicha iniciativa que busca la paz en el país.

Reiteramos nuestro más firme rechazo a la política hacia Cuba anunciada por el Gobierno de los Estados Unidos de América el 16 de junio de 2017 que revierte avances alcanzados en los dos últimos años que constituye un retroceso en las relaciones entre ambos países y fortalece el injusto e ilegal bloqueo económico, comercial y financiero contra el pueblo de Cuba.

Reiteramos la preocupación expresada por los jefes de Estado y de Gobierno del Alba-TCP en su décima quinta Cumbre sobre el tratamiento que reciben los migrantes latinoamericanos y caribeños y la necesidad de que se respeten sus derechos.

Expresamos que la construcción del muro en la frontera norte de México, por parte del gobierno de Estados Unidos es una clara expresión de discriminación y rechazo a los migrantes de América Latina y el Caribe.

Rechazamos las deportaciones masivas de migrantes latinoamericanos y caribeños, muchas veces sin respeto a los derechos humanos.

Saludamos los avances alcanzados para la reactivación del Fondo para el Apoyo Legal y Asesoría para los Migrantes del Banco del ALBA.

Nos comprometemos a la observancia y defensa de los postulados de la proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada por los jefes de Estados y de Gobierno en la reunión de la segunda cumbre de la CELAC.

Convocamos a los pueblos y gobiernos de América Latina y el Caribe a estar alertas y a unirnos en defensa de nuestra independencia y soberanía regional, así como a cerrar el paso a los que se empeñan en revertir nuestros logros sociales, impedir la integración y la unidad de nuestra América.

Así mismo, denunciamos la existencia y el desarrollo de un plan impulsado por el imperio el cual pretende vulnerar el desarrollo de gobiernos progresistas, sabedores de este plan destacamos que estamos conscientes y dispuesto a hacer frente y dar la lucha como bien lo hizo el aguerrido y digno pueblo venezolano.