Hotel Humboldt: Una obra de altura que será devuelta a Caracas (+Videos)

El hotel Humboldt, ubicado a más de 2.100 metros de altura sobre el nivel del mar entre los límites del Parque Nacional Waraira Repano, supuso un reto de construcción a mediados del Siglo XX.

En Venezuela, uno de los momentos más significativos para la arquitectura fue entre 1.936 y 1.958. Precisamente, en el año 1.956 se inauguró esta imponente obra bajo la gestión del entonces presidente Marcos Pérez Jiménez, abriendo sus puertas al público en abril de 1.957.

El proyecto completo contemplaba, además del hotel, la construcción de un teleférico con la idea de unir a Caracas con el Litoral Central por medio de un complejo turístico y recreativo.

Diversas publicaciones que se han hecho acerca de esta monumental infraestructura, refieren que el sistema del primer teleférico consistía en seis torres de 35 metros de altura, que sujetaban algo más de seis kilómetros de guayas para un recorrido de 3.350 metros.

Constaba en total de ocho cabinas para pasajeros, de color rojo, con capacidad de 24 personas cada una; una cabina presidencial, pintada de color verde oscuro y con el escudo nacional en su puerta; y una cabina ambulancia, de color blanco identificada con una cruz verde.

Un pequeño funicular llegaba a la puerta principal del hotel. Fotos: Luis Laya.

Adicionalmente, se construyó un pequeño funicular que conectaba la estación Ávila del teleférico con la puerta principal del hotel, en un recorrido de 600 metros, preparado para transportar a los turistas y sus equipajes con toda comodidad.

 

Esta emblemática obra fue idea original del arquitecto venezolano Tomás José Sanabria (marzo 1922-diciembre 2008), quien contó con el valioso apoyo de los ingenieros Gustavo Larrazábal y Oscar Urreiztieta para erigir en la cima de la montaña una infraestructura turística que se convirtió en el ícono de arquitectura e ingeniería moderna.

Se trata de una torre en forma cilíndrica que mide casi 60 metros de altura. Cuenta con 70 habitaciones, distribuidas en un total de 14 pisos, cinco por cada uno, así como un restaurante para banquetes especiales. En la última planta está situado un bar mirador que ofrece una vista de 360º hacia el Litoral Central y hacia el valle interior de Caracas.

La discoteca tiene una pista de baile giratoria.

El cuerpo bajo del hotel incluye las áreas sociales y de servicio, además del lobby, un bar, una discoteca con pista de baile giratoria, un comedor principal, una cocina principal, una piscina cubierta con calefacción –la primera de este tipo que se construyó en el país-, un restaurante que sirve a la piscina, un restaurante en la mezzanina, tiendas de souvenirs, una peluquería y una barbería.

Se perdió el concepto original

En el proyecto original, en la planta baja del edificio, se podían apreciar salones con chimeneas de cobre, griferías de bronce y pisos de mármol.

Se conservaron las chimeneas de cobre.

“Lamentablemente el hotel operó en condición original desde 1.956 hasta aproximadamente 1959”, detalla el arquitecto y restaurador, Gregory Vertullo, al referirse a los detalles de arquitectura de los años 50 plasmados por su creador.

Vertullo, quien desde el año 2012 coordina el Proyecto de Intervención Restaurativa del Conjunto Arquitectónico y Paisajístico Waraira Repano, precisó que en los años 60 la cadena hotelera Sheraton administró estos espacios mediante una concesión.

A partir de este momento comenzaron a generarse una cantidad de modificaciones importantes, principalmente en las áreas sociales y habitaciones del hotel.

“Se perdió el concepto original de la obra porque considero que no entendieron y valoraron lo que se había construido, procediendo así con una serie de intervenciones posteriores, como el caso del comedor principal que fue dividido en salones temáticos conocidos como el salón Alemán, salón Inglés, salón Francés y la Cafetería”.

Las lámparas originales del comedor principal fueron fabricadas en bronce y aluminio.

En el comedor principal fueron removidas las lámparas originales, las cuales fueron fabricadas en bronce y aluminio por artesanos locales, según diseño original de Sanabria.

“En esta área colocaron un plafón y se perdió la imagen del espacio moderno, de la cubierta en forma de arco parabólico y de la comunicación visual con el resto de los espacios de la planta baja, a través de los ventanales. Del mismo modo ocurrió con la intervención que hicieron en la pista de baile, salas de estar y en muchas áreas del hotel”.

Una de las áreas modificadas bajo la administración de la cadena Sheraton. Foto: Archivo.

Pese a las transformaciones el servicio del hotel fracasó y tuvo que ser cerrado. Fue así como en la década de los 70 es dado al entonces Instituto Nacional de Capacitación y Educación (Ince), que instaló una escuela de hotelería, la primera que funcionó en dichos espacios hasta el año 1.978.

Posteriormente, hubo otra academia durante el período de Jaime Lusinchi. Bajo esta administración se generó otra cantidad de modificaciones, adicionales a las que había hecho Sheraton.

“Esta escuela cerró en los inicios del primer periodo de Carlos Andrés Pérez y el hotel estuvo abandonado hasta el año 1.999, fecha en la que el hotel y la estación teleférico fueron dados a la empresa privada conocida con el nombre de Ávila Mágica, quienes también hicieron otras intervenciones”, explicó el arquitecto.

Esta empresa (Inversora Turística de Caracas), operaba mediante concesión, pero la licencia fue retirada por el Gobierno en el año 2007.

“El Estado venezolano decide retomar el proyecto de restauración en mayo de 2012, cuando se inician las obras de intervención restaurativas con el propósito de llevar el edificio a la condición original, a excepción de algunas adaptaciones de tipo tecnológica para adecuarlo a los requerimientos actuales de hotelería, pero siempre manteniendo la imagen y el espíritu de la época del proyecto original de Sanabria”, explicó Vertullo.

El arquitecto, Gregory Vertullo, describe las áreas del hotel y explica su distribución en el siguiente material:

El trabajo emprendido

Gregory Vertullo, quien junto a un equipo de profesionales asumió la ardua labor de devolver la majestuosidad a este referente arquitectónico caraqueño, precisó que el Humboldt sufrió una reforma estructural de 60% aproximadamente, sobre todo en las áreas sociales que representan los lugares con mayor importancia en cuanto a espacio y estética del conjunto en total.

Explicó que el trabajo inició con las liberaciones de municiones de todos los agregados acometidos por las diferentes operadoras que trabajaron en el hotel.

“Yo le llamó a eso un trabajo de arqueología de arquitectura porque fuimos demoliendo y liberando los espacios, un poco redescubriendo la arquitectura del edificio y hallando los materiales originales que quedaron solapados por otros que fueron adosados en diferentes espacios, tanto en plafones y en acabados de piso.

Paralelamente se realizó un registro de investigación de todos los materiales originales, los cuales fueron solicitados -bajo pedido especial- para así poder restituir su imagen original.

El arquitecto destacó que un punto a su favor antes de emprender la titánica tarea –lo cual consideró una gran ventaja- es haber logrado obtener toda la información de la propia mano de su colega y maestro Tomás José Sanabria.

“Yo participé en su oficina con la colección de sus trabajos. Las entrevistas que le realicé al maestro, acerca de todas sus obras, me sirvieron mucho y así logré conocer en su totalidad el conjunto de obra, no solo el edificio del hotel, sino todo el conjunto arquitectónico y paisajístico”, contó.

Arquitecto Gregory Vertullo.

Vertullo llegó al Humboldt producto de un conocido desempeño, pues, cuando el Gobierno Revolucionario decide su remodelación el joven arquitecto ya contaba con la experiencia de haber restaurado la Casa Amarilla, actual sede de la Cancillería venezolana, además de las Iglesias San Francisco y de La Candelaria, en Caracas.

“A partir de ese momento nos encomiendan la restauración del hotel, una vez recuperado de la empresa privada que llevaba la concesión. Recibimos el proyecto, el cual fuimos elaborando y desarrollando para ir ajustándolo al concepto original”, recordó.

La torre de habitaciones antes y después de los trabajos.

En el edificio de habitaciones fue sustituido totalmente el recubrimiento de la fachada, la cual estaba en mal estado.

“Toda la pertileria de aluminio fue combinada con el hierro y eso genera un efecto electroquímico que acelera el proceso de corrosión del más débil, por lo que fue sustituido totalmente con materiales que permitan la conservación en el tiempo de la nueva fachada, pero siempre respetando la geometría y el diseño inicial”.

En las habitaciones, tipo suite como el concepto original, solo se realizaron adaptaciones a las salas de sanitario. Sin embargo, se mantiene la misma configuración que es la sala de estar, el dormitorio, el balcón y el vestier integrado al sanitario. También se hicieron unas habitaciones presidenciales que antes no tenía.

El arquitecto especifica a continuación las características de la torre de habitaciones:

Las dificultades

La principal dificultad que ha enfrentado el equipo de trabajo ha sido el acceso al lugar de la obra, comentó el restaurador.

“Todo depende de las condiciones de la carretera y del clima. El traslado de los materiales se hace en camiones doble tracción, cuya capacidad es bastante limitada porque estamos hablando de dos metros cúbicos de agregado por viaje. No solo es el traslado para subir los materiales, sino también para bajar los escombros, lo que genera cierto retraso al momento de avanzar”.

Cerca de cinco mil metros cuadrados de mosaico vítreo verde cubren los techos.

Refirió que otro inconveniente fue la elaboración de los materiales originales con las distintas empresas que participaron en los años 50, lo que implicó una serie de trámites y de espera.

“Por ejemplo se hizo un pedido especial de los mosaicos. En el caso de los techos, tenemos alrededor de cinco mil metros cuadrados de mosaico vítreo verde con la idea de restituir la imagen de los techos y mimetizar el edificio con la montaña. Estos materiales no existen en el país y fueron mandados a fabricar en el exterior”, comentó.

Agregó que otro aspecto en contra fue el estado de conservación de la estructura del edificio. “A medida que fuimos descubriendo o removiendo todos los agregados nos encontramos con una estructura afectada por el terremoto del año 1.967. En el caso de la torre de habitaciones, el efecto del sismo fracturó todas las vigas de carga desde la planta baja hasta la primera”.

Explicó que realizaron un trabajo de refuerzo con fibra de carbono, que es una de las nuevas tecnologías empleadas para reforzamiento de edificaciones de concreto armado. Esta solución también se aplicó en otras partes del edificio.

Los trabajos garantizaron la totalidad de la imagen del edificio.

Es importante destacar que los trabajos garantizan la totalidad de la imagen del edificio, y que solo se han hecho adaptaciones actuales en lo que se refiere al aspecto funcional, tal es el caso del comedor, donde se colocaron rampas para personas de movilidad reducida que antes no había.

También es el caso de salvaescaleras -plataforma mecánica para subir y bajar personas, sillas de rueda y pequeñas cargas- que van en distintas partes del edificio, así como el sistema de iluminación, control de cortinas motorizadas y otros elementos y equipos de la tecnología actual.

“Los sistemas contra incendio eran muy básicos, simplemente habían cajetines de manguera en cada una de las plantas de habitaciones y en los distintos espacios de las áreas sociales. Hoy día se dotó el edificio con sistema de rociadores en cada una de las plantas, así como de sistemas de detección láser”.

Igualmente se hizo un sistema de anillos de protección perimetral del edificio ante posibles incendios forestales.

Vertullo indicó que la capacidad original de respuesta ante estos casos era muy limitada, porque fue hecha en función a la norma de un edificio en Caracas.

Fue incorporado un sistema de agua proveniente de afluentes del Parque Nacional.

“Lamentablemente en este lugar es muy difícil que pueda llegar un camión cisterna de bomberos para suplir el agua necesaria, tras agotarse el agua de los tanques. Entonces, se planteó dejar la piscina como reserva primaria y que al momento de agotar el agua de los dos tanques principales del edificio, comience a succionarse el agua de la piscina para garantizar que el edificio se defienda solo, debido al tema de acceso”.

Indicó además que el conjunto arquitectónico y paisajístico dentro del Parque Nacional Waraira Repano es Bien de Interés Cultural desde el año 2000, lo que implicó cumplir la normativa para tramitar la aprobación de las documentaciones y permisos necesarios, a fin de ejecutar los trabajos.

La ejecución de los trabajos contó con la colaboración de diversas instituciones del Estado, quienes hicieron valiosos aportes y se acoplaron como un solo cuerpo de labores, entre ellas: Petróleos de Venezuela, S.A. (Pdvsa); Ministerios del Poder Popular para Ecosocialismo y Aguas y para Hábitat y Vivienda; Gran Misión Barrio Nuevo, Barrio Tricolor; Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh); Alcaldía del municipio Libertador; Corporación Socialista del Cemento; Canteras del Distrito Capital (adscrito a Gobierno del Distrito Capital); Cuerpo de Bomberos del Distrito Capital y el Instituto Nacional de Parques (Inparques).

En el siguiente video, el arquitecto Vertullo resalta brevemente cuáles fueron las instituciones responsables de arrancar el ambicioso proyecto:

 

Pieza fundamental para el Motor Turismo

Este año el Ejecutivo Nacional anunció un avance del 70% en los trabajos de restauración y que para el mes de diciembre estará listo.

Durante una visita de inspección, el vicepresidente Ejecutivo, Tareck El Aissami, destacó que la inversión supera los 30 mil millones de bolívares e involucra a 300 obreros.

El techo del salón adyacente al lobby fue recuperado por profesionales en la materia.

Aseguró que esta obra es una pieza fundamental dentro del Motor Turismo. A su juicio la restauración, remodelación y reconstrucción del Humboldt es uno de los planes más importantes en los casi 19 años que suma el Gobierno Revolucionario.

“Hemos incorporado sistemas de agua, de telefonía, de data y reforzado las calderas. Va a ser un hotel de lujo, y yo me atrevo a decir que no hay en todo este continente un hotel tan hermoso”, indicó el Vicepresidente.

En este sentido, Vertullo reiteró que se plantea la entrega en diciembre, y que pudiera estar abierto al público a comienzos del año 2018, previo al entrenamiento del personal y prueba de los sistemas del edificio.

La piscina cubierta con calefacción también fue recuperada.

Para el responsable de la obra, la labor emprendida, previa a la pronta reinauguración del hotel Humboldt, ha significado una gran experiencia y un reto personal.

“De cierta manera siempre estuve vinculado con este edificio desde que me gradué como arquitecto, siempre he estado ligado a esto. Ha sido una tarea difícil, pero muy importante al mismo tiempo. Como caraqueño es como devolverle a la ciudad todo lo que me ha dado”, puntualizó.

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Prensa Digital Mippci

Fotos: Luis Laya