Comunicación, cultura y violencia de género

El objetivo, erradicar la violencia de género
El objetivo, erradicar la violencia de género

La violencia de género es un tema de salud pública, según lo establece nuestra ley vigente, la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LODMVLV), que busca enmarcar un modelo político de justicia, igualdad y humanidad que logre que cada ciudadano y ciudadana tenga un desenvolvimiento libre de discriminación, humillación y maltrato por su condición de género.

De las 21 tipificaciones sobre la violencia de género, establecidas en el artículo 15 de la Ley venezolana, existe la Violencia Simbólica y Mediática, cuya definición nos llama a la reflexión sobre el ejercicio de la comunicación y su influencia en la lucha por la erradicación de la violencia.

La Violencia Simbólica, se refiere a los mensajes, valores, iconos, signos e imágenes que transmiten y reproducen las relaciones sociales que se establecen en las personas y naturalizan la subordinación de la mujer en la sociedad; mientras que la Violencia Mediática es aquella que mediante la exposición de la mujer, directa o indirectamente, discrimina, deshonra, humilla y atenta contra su dignidad, con fines económicos o de dominación.

Es por ello, que los medios de masas son los agentes de mayor influencia para la legitimación de conceptos, roles y estereotipos que inducen a la conducta en la sociedad. A través de los diarios, las radios, revistas, vallas, cine, las redes sociales y principalmente la televisión, se reproduce una ideología que junto a la familia, escuela, trabajo y religión condicionan los hábitos de las personas hasta llegar a su manipulación.

Analizando la comunicación

Haciendo un análisis de contenido, en los diferentes medios encontramos representaciones sexistas, estereotipadas y que centran su enfoque en mostrar a la mujer como un objeto, no como un sujeto con derechos a ser respetado y valorado en igualdad de condiciones humanas, promoviendo así las desigualdades por género que buscan mantener, mediante las descalificaciones, sexualización y las relaciones de poder asimétricas presentadas, un orden establecido con sus relaciones de dominación, privilegios e injusticias: la dominación masculina.

Es así como la violencia machista tiene en los medios de comunicación un aliado fundamental para perpetuar la dominación cultural del patriarcado y es por ello, que debemos luchar para que exista una nueva práctica cotidiana en los medios de comunicación de masas, esto pasa por exhortar a los organismos de justicia en materia de género que junto a la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) sancionen y hagan cumplir las normativas contra la violencia simbólica y mediática.

Es fundamental también la organización popular, y la formación desde los centros educativos, comunas, fábricas, para ampliar el debate cultural sobre los contenidos de los medios, ya que los altos índices de rating son obtenidos por programas que usufructúan el sexismo como estrategia convocante a plena luz del día.

La paz comienza en casa, cuando estemos conscientes para organizarnos y exigir nuestros derechos, y no rendirnos hasta acabar la dominación cultural que nos oprime como clase explotadora.

Por: Yosmary Delgado / Ciudad VLC